El Lobo de Wall Street, o la crónica de lo obsceno

Si en vez de llamarse esta película como se llama, se llamara “Obscenity” o “Historia de la vergüenza”, a lo Lars Von Trier, saldría uno más reconfortado del cine. Incluso, si se llama “La vida secreta del yonqui más rico de Wall Street”, pues mira… Y es que sale uno del cine después de tres horas de tanto derroche, de tanto ser burdo y de tanta depravación, que no sabe bien si es una buena peli la que ha visto o no.

El tipo que protagoniza esta historia existió de verdad, un tal Jordan Belfort, una especie de Gordon Gecko. Gecko era el prota ‘Wall Street’, de Oliver Stone, rodada en 1987, que merece una revisión, y por la que Michael Douglas se llevó un Oscar. Aquel hijo de perra era un tipo salvaje y frío, pero no era tan frívolo ni tan drogadicto como el personaje de DiCaprio. Aquella visión de la bolsa y de las tripas de un sistema financiero basado en castillos de humo (“Nosotros no fabricamos nada”, dice DiCaprio al principio de la peli) era más neutra. Aquí no, aquí tenemos a unos tipos que son unos paletos, que se aprovechan de las lagunas legales o directamente trabajan en lo ilegal, que ganan dinero de la nada, y que como nuevos ricos, lo gastan de manera incontrolada, convirtiéndose el propio lugar de trabajo en un antro de lujuria y perversión.

Y ahí viene la objección primera del que aquí escribe. Que aquello fuera un desmadre es creíble hasta cierto punto. Pero el hecho de que durante toda la película se hable casi exclusivamente de las drogas y de las prostitutas que rodeaban a la dirección de la empresa, resulta chocante. Por muy fácil que fuera hacer dinero, por muy salvaje que fuera la jungla, uno no se acaba de creer aquel desmadeje. ¿Unos paletos adictos a casi todo, promiscuos, sin apenas formación, hacian ganar a su empresa 30 millones de dólares a la semana? Lo más normal es que esa gente hiciera ganar dinero durante un corto lapso de tiempo, antes de que los escándalos los asaltaran, muchos de ellos pillaran alguna ETS  o murieran de sobredosis, o se estrellasen con su coche borrachos perdidos… La peli va de como se gastaban el dinero, no de como lo hacían. La peli va de cuando dejan de gastarse el dinero, no de cuando los pillan y los dejan sin él. La frivolidad y la indecencia debían de aparecer, formar parte de la vulgaridad de esos nuevos ricos, pero no protagonizar la película de esa manera. Si uno revisita alguna de las películas de gangsters del gran Scorsesse (“Casino” o “Uno de los nuestros” recuerdan a ésta), no se dedica tanto tiempo a los caprichos absurdos de los mafiosos.

La segunda objección se llama tres horas. Leo en New York Times un artículo sobre por qué tienen que ser tan largas las películas. Parece que en USA ha caido como aquí relativamente mal que esta peli dure 3 horas. Los señores críticos piensa lo que servidor. Que hay muchas escenas que duran más de lo que debieran, mientras que otras simplemente sobran. Scorsesse buscaba dilatando dichas escenas la provocación, y llevar al límite al espectador… Puede que fuera así, pero sinceramente me parece que no aporta casi nada a la historia.

La  tercera objección es que es un biopic. Cuando uno cuenta la vida de alguien, y de alguien que está vivo, y hasta sale haciendo un cameo al final, me da la sensación de que pierde el fuelle de la ficción. En esta película, que tantas cosas buenas y malas tiene a la vez, para mí una de las más negativas es que se ve venir de lejos… El como se forja el canalla dura muy poco tiempo, y el como cae el magnate sinvergüenza también dura poco, y se ve llegar. No se genera expectativas en el espectador, más allá del puro morbo.

Dicho todo esto, la película dura tres horas y no se llega a hacer pesada. Cuenta con un impresionante DiCaprio, que se encuentra un papel muy agradecido, donde queda muy bien de niñato prepotente. Tal vez merezca ya un Oscar, este muchachito que iba de fenómeno teenager, y que sin embargo gracias a eso, ha decidido que solo trabaja con los grandes (Scorsesse, Spielberg, Sam Mendes, Woody Allen…). El compañero de aventuras, interpretado por ese Jonah Hill, que tan bien hace de tipo patétitco, cabrea tanto al espectador, que también merece un reconocimiento.

Y el que suscribe no puede decir mucho más… Scorsesse es un maestro. Es uno de los grandes del cine. Y sin ser ésta una de sus mejores obras, tiene grandes momentos. Con un guión más recortadito y equilibrado, con un poquito más de investigación del FBI y un poquito menos de sedantes, tal vez estaríamos ante una película mejor en el sentido formal. También estaríamos ante algo más cercano a ‘Wall Street’, y a lo mejor alguien se quería separar de eso precisamente.

El cuestionario del criticador:

Con quien ver esta película… Con alguien que tolere el lenguaje mal hablado y escenas de sexo en pantalla. La película llega a incomodar al más versado.

Lo mejor de la peli… DiCaprio, y Jonah Hill.

Lo peor de la peli… Que la película despide una extraña moraleja al final, que es demasiado larga y que le falta intrigar.

Una nota… Un 6 y va que chuta. No es lo mejor del año ni lo mejor de Scorsesse, ni de lejos

Un consejo… Véala, y luego vea ‘Wall Street’, ‘Uno de los nuestros’ y ‘Casino’… Y ordénelas de mejor a peor (verá quien le queda la última…)

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