Anarchy: o la noche del mal rollo

Cuando uno accede a ver esta película, acepta un pacto con la narración: por el motivo que fuere, una vez al año, durante 12 horas, las autoridades permiten que se haga todo lo que se quiera, delictivamente hablando. Es decir, estamos ante 12 horas al año donde la violencia es impune.

El escenario de partida permite ocurrencias de todo tipo (no me quiero ni imaginar esas lluvias de ideas para recolectar atrocidades del equipo de guionistas). Pero el problema, es que, independientemente de lo violento que pueda resultar todo, el mero muestrario de salvajadas no puede constituir una historia.

Arranca el film mostrando las horas previas al toque de queda, focalizando en una pareja de blancos jóvenes de clase media, una familia desestructurada de negros de barrio periférico y un hombre con sed de venganza, que saldrá a aprovechar la famosa purga. He de confesar que ese escenario de partida, esa cercanía al caos, transmite un mal rollo y una desazón notable. Es esa primera media hora inquietante, que nos muestra a la poblanción inocente buscando su hogar supuestamente protegido, es ese atardecer que anuncia la inminente orgía de muerte, tal vez lo mejor de la película.

Cuando se inicia el periodo de purga, esas 12 horas en las que todo vale, se alcanza el culmen de incomodidad y de pánico en el espectador.

Pero a partir de ahi, tiene uno la impresión de que la película se desfonda, se vuelve más tópica, derrocha violencia por violencia, sin hacer uso de la sugerencia, del grito lejano de pánico, y desembocando en centenaros de metralletazos.

Avanza pues por el muestrario de seres y circunstancias pasadas de rosca, a todos los niveles, hasta culminar en un final blando y complaciente, moralizante, consecuencia del desinflado de la tensión inicial que tiene lugar durante la segunda parte de la película.

Es Anarchy una colección de buenas ideas, de giros recurrentes y de demasiados tiros innecesarios.

El cuestionario del criticador:

Con quien ver esta película… Con alguien con estómago

Lo mejor de la peli… un arranque inquietante

Lo peor de la peli… que la película pierde su atmósfera inquietante a la media hora, y su objetivo inicial de acojonar se convierte en una complaciente aventura de un grupo armado, donde matan muchos malos.

Una nota… A veces un 6 largo, a veces un aprobado justo. Un 5’5 y van que chutan.

Un consejo… véala sin complejos y sin esperar una denuncia política ni un análisis sobre la ultraviolencia. Esto no es ni Perros de paja ni La naranja mecánica. Es una película para poner mal cuerpo.

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